El combate anti-manchas
Por Belleza Activa
Las manchas de la piel o discromías se producen por un exceso (hiper) o defecto (hipo) de pigmento melánico debido a diversas razones. Las manchas oscuras, también llamadas en general cloasmas o manchas del sol, son de tres tipos: lentigos, efélides y cloasma o melasma. El sol es el principal factor desencadenante de este problema, aunque no el único. El envejecimiento cutáneo, las hormonas sexuales femeninas (estrógenos y progesterona), algunos medicamentos (anticonceptivos) e incluso algunos cosméticos o perfumes pueden desencadenar la aparición de manchas oscuras en la piel (hiperpigmentación).
Las hipercromías o manchas pigmentarias se producen por una agrupación de melanocitos, las células encargadas de sintetizar la melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. Agrupados, y estimulados por el sol o por algún otro agente desencadenante, causan una producción excesiva y permanente de melanina que provoca la mancha oscura. Habitualmente la síntesis de la melanina, denominada melanogénesis, se produce de forma regular en la piel y el cabello. Pero a partir de los 30 años el número de melanocitos desciende y suele no hacerlo de forma homogénea. En aquellas zonas en que ha habido una sobre-exposición a la radiación solar se producen estas agrupaciones de melanocitos. Es por ello que a menudo las manchas aparecen en el rostro, la zona constantemente expuesta, como sombras más o menos oscuras y no uniformes, que se denominan melasmas y que a menudo, asociadas al embarazo, reciben el nombre de cloasma. Otro tipo son las pequeñas manchas de color oscuro y varios milímetros de diámetro que surgen de forma localizada, denominadas lentigos. Las efélides son esas pequeñas pecas de color marrón que aparecen en la cara y las zonas más expuestas, como las manos.
Leer más »
Etiquetas: alta cosmetica profesional, cosmeticos despigmentantes, manchas en la piel